Complejo sitio arqueológico, de la cultura moche o mochica, construidos con ladrillos de adobe.
Gracias a la costumbre de edificar un templo sobre otro (sin destruir el anterior), se preservaron pinturas murales de exquisita factura que los arqueólogos aún están desenterrando.
Hay que hacer notar la excelencia de la presentación de las piezas en el Museo de Sitio.
En
varias de las huacas se observan los llamados “perros peruanos”, cuyas imágenes
se encontraron registrados en las imágenes de la iconografía precolombina. Este
perro se caracteriza por carecer de pelo y tener una temperatura corporal
constante de 40°, por lo que se considera que tiene propiedades curativas para
algunas afecciones (por ejemplo reuma).





