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¡Hola!

Este blog es un lugar, un lugar en movimiento para compartir.

Compartir los viajes, los paisajes, las vivencias, las alegrías, las reflexiones y, por qué no, las penas, que, esperamos, no sean muchas.

¿Por qué territorio? Porque es la tierra que nos aloja y es, también, el aire, el mundo material y simbólico, las ilusiones y herencias que también nos sostienen.

¿Por qué en movimiento? Porque, al movernos, lo cambiaremos y será cambiado. Por el paisaje, la gente, el camino, otros soles, nuevas lluvias; en este desafío de trasladarnos con nuestro territorio a largo plazo, en el tiempo y en el espacio.

¡Suban con nosotros y acompáñennos! ¡Pongámonos en movimiento!

Adriana y Nelson


Mostrando entradas con la etiqueta mercado. Mostrar todas las entradas
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14 may 2013

Belém do Pará


17-04-13. Nos alertaron varias veces en el barco sobre lo peligrosa que está actualmente esta ciudad. No sabemos si exageraban pero decían que es “la ciudad más peligrosa del mundo”. 

De todos modos, no queríamos perder la oportunidad de echar un vistazo a este punto lejano que aparece en los mapas de América, en la desembocadura del inmenso Amazonas, que habíamos navegado.

Desde donde desembarcamos, nos dirigimos al centro histórico por una calle que discurría paralela al río. Está muy rota, con muchísima suciedad a sus lados, viviendas muy humildes de madera, charcos con aguas fétidas, y lo que parecen pequeños riachos que van a desembocar al gran río, por debajo y al costado de las viviendas. Fuerte olor a pescado y más suciedad.

Ya más cerca del centro aparecen barrios con anchas calles, casas residenciales de tamaño importante, mucha vegetación cuidada.

Hace muchísimo calor y hay muchísima humedad.

Damos varias vueltas antes de poder estacionar, lo hacemos en un área poco habitada a unas diez cuadras de la catedral.


Caminamos y conocemos plazas, el Museo del Fuerte do Prosepio, que alberga una muestra muy interesante de cerámica precolombina, el fuerte no puede ser visitado ya que llueve y la mayoría de la guiada es por los patios.

El famoso Mercado Ver-O-Peso está en refacciones, así como el Mercado do Ferro, entramos a lo que se puede visitar y degustamos el famoso açaí. En el barco, también nos habían recomendado que lo probásemos aquí donde lo preparan “muito gostoso”. Es exquisito, bastante suave con un dejo a ciruela y, comentan, muy energético.



El nombre del mercado proviene de la época colonial, donde los portugueses comprobaban el peso, para cobrar los impuestos.


Caminamos entre los comercios callejeros y vemos que también aquí la selva no se ha resignado a ser desplazada y quiere recuperar sus dominios. En cada casa abandonada o no mantenida aparecen plantas y hasta árboles haciendo fuerza entre las piedras y maderas de la construcción. Esto le da a la ciudad, al menos a esta parte, un aire de suave decadencia tropical que contrasta con la vitalidad del tránsito y el comercio.


Fundada en 1.616, Belém tuvo varios períodos de opulencia, en sus dos primeros siglos de existencia, “gracias” a la explotación de las riquezas del Amazonas a través del trabajo de los esclavos, luego con el boom del caucho, a partir de 1870 y, últimamente al poseer uno de los puertos más importantes del Brasil.


Ante una pequeña plaza, encontramos una magnífica iglesia con el frente notoriamente convexo. Por la cantidad de cables, autos, motos y transeúntes es imposible tomar una buena foto, habría que venir en otro horario, otro día, en el próximo viaje.


Encontramos el vehículo tal como lo dejamos y enfilamos a Sao Luis, lo que implica entrar varios kilómetros al este, alejándonos de nuestro derrotero al sur pero esa ciudad, fundada por franceses, nos incita a visitarla y, mínimamente, a conocer algunos de sus secretos.

5 nov 2012

Saquisilí, Ecuador


16 al 18-10-12. Nos detenemos en este tranquilo pueblito en la montaña, y esperamos tres días el mercado de los jueves, muy importante porque se acerca gente de toda la región a comercializar sus productos.
Estacionábamos al costado de un parque muy lindo y renovado, por la noche nos acercábamos al destacamento policial para dormir, ya que nos advirtieron que por la feria llegaría mucha gente de afuera.


El día de mercado nos impresionó. Los lugares para comerciar (muebles, verduras, Cds, cuyes vivos, esteras, artesanías, artículos de cuero y tejidos, cerdos vivos, cerámicas, plásticos chinos, alfalfa, ropa industrial, sueros producidos de serpientes venenosas, cangrejos vivos y atados, herramientas, y varios etcéteras, además de los innumerables puestos para comer), se extiende en distintas manzanas alrededor del centro del pueblo.








Nos fue muy difícil seleccionar las fotos para subir, de la gran cantidad que hicimos. Cada una cuenta una historia, muestra en acto la vida de esta comunidad de la montaña.

















Buen modo de reutilizar neumáticos


Además, casualmente, también se festejaba un aniversario de la cantonización de Saquisilí por lo que hubo desfile cívico-militar.

















De allí nos fuimos a Latacunga. No nos gustó mucho su centro histórico. Conseguimos un “maestro” gasista quien, en seis minutos, consideró reparada la pérdida de gas de la cocinita: ¡sin siquiera probarla! Luego de unos minutos más de trabajo quiso cobrarnos u$s20 por el arreglo, finalmente acordamos pagarle 10.

2 sept 2012

Pacasmayo


18-08-12. Partimos, nuevamente, hacia el norte. Nos detenemos en Pacasmayo para descansar y descubrimos un muy lindo pueblito. Debe haber vivido su época de gloria, aún conserva el edificio de la Aduana pero, al igual que muchos otros, se encuentra en evidente abandono. Nos llaman la atención los balcones de hierro y  madera, oxidados y descascarados, ideales para hacer fotos.





Pacasmayo tuvo el muelle más largo del Perú, ahora reducido a la mitad por el paso del tiempo.


Caminando por el lindo y corto malecón nos encontramos con Luciano, el artesano que conocimos en Cerro Azul. Muy afectuosamente charlamos y nos presenta a Jeffery, otro artesano con el cual luego compartiríamos buenos momentos.

Antes de llegar al poblado, importantes ráfagas de viento se cruzan en la “pista”. Por las tardes también hay viento en Pacasmayo, nos cuentan que hay, hoy y mañana , campeonato de wind surf, también vemos kite surf y surf.


Una vez más recorreremos el mercado local, hay mucha variedad de pescado, compramos mero que cocinamos con ají amarillo y cebolla colorada, que en Perú es bastante picante.


Las dos noches dormimos casi frente a la Comisaría, donde nos atendieron con mucha amabilidad.