Bienvenida

¡Hola!

Este blog es un lugar, un lugar en movimiento para compartir.

Compartir los viajes, los paisajes, las vivencias, las alegrías, las reflexiones y, por qué no, las penas, que, esperamos, no sean muchas.

¿Por qué territorio? Porque es la tierra que nos aloja y es, también, el aire, el mundo material y simbólico, las ilusiones y herencias que también nos sostienen.

¿Por qué en movimiento? Porque, al movernos, lo cambiaremos y será cambiado. Por el paisaje, la gente, el camino, otros soles, nuevas lluvias; en este desafío de trasladarnos con nuestro territorio a largo plazo, en el tiempo y en el espacio.

¡Suban con nosotros y acompáñennos! ¡Pongámonos en movimiento!

Adriana y Nelson


24 abr 2012

Otros territorios

22-04-12. Poco para decir del tramo Buenos Aires- Santa Rosa. Viaje perfecto, plácido sin domingo (no escuchamos ópera y partimos un miércoles).
En Santa Rosa aprovechamos para reparar algunas cositas, la que más nos preocupaba era la pérdida de gas. Además de esto obviamente rencuentro con parientes, y amigos, la mejor onda. Sergio nos cargó el GPS con los mapas de los países sudamericanos que nos faltaban.

Asados maravillosos, comidas especiales, mimos antes de la partida y,  luego de diez días partimos rumbo a Santa Isabel, avisando a tod@s que levábamos anclas. El hecho de partir hacia un lugar que ninguno de los dos conocía, le daba mayor valor de origen a ese breve trayecto de unos 300 kms., que completamos perfectamente bien.

El pueblito nos recibió con un agrupamiento de gente en la ruta que informaba acerca del conflicto por las aguas del Río Atuel. Una adolescente se acercó para comentarnos ardorosamente sus puntos de vista.
Para no hacer esto demasiado largo, dejamos unos links al respecto:

Nos gustó que hubiese, en la pequeña manifestación, gente de todas las edades. 

                                                              

Culminó el día con una exquisita “parrillada” y dormimos en una estación de servicio en la cual, hay que decirlo, nos perturbaron toda la noche, y parte de la mañana, los ruidos  de camiones y demás vehículos motorizados que circulaban.

Las cosas se deben haber calmado a  la mañana, ya que nos despertamos pasadas las 11.00 hs ¿efecto de la parrillada y el vino regional?
Marcamos parrillada entre paréntesis porque en  muchos lugares se designa con ese nombre a las vísceras de la vaca o, también, a un manjar compuesto por una selección que incluye: chorizo, morcilla, alguna porción de chinchulín, tripa gorda, costilla, vacío, por ejemplo. En la  parrillada versión del dueño del lugar, mendocino asentado en Sta. Isabel, la misma significaba asado de costilla o, también llamado, asado de tira.

19 abr 2012

Una experiencia climática


04-04-12. Pasamos un hermoso y caluroso día haciendo actividades diversas hasta que la tormenta comenzó. Estacionados en una pequeña calle sobre Parque Centenario comenzaron los rayos, los truenos y las piedras. Avanzamos un poco para resguardar la pantalla solar bajo las ramas de un árbol pequeño, pensando en los riesgos de aquella jugada.
De repente notamos dos entradas de agua, una en la zona del comedor, nos llevó a vaciar los armarios recién terminados de acomodar y la otra… nos llevó a la realidad!!!! Al darnos cuenta de que el portón lateral había quedado mal cerrado intentamos bajar descubriendo que lo que había sido una calle y sus veredas ahora era un arroyo convirtiéndose en río.
Después de una rápida y empapada salida para solucionar el problema del portal, comenzamos la ardua maniobra de salir de allí. Calle cerrada, visibilidad nula, lluvia torrencial, viento desaforadamente  desconocido,  entre marchas atrás y primeras logramos llegar a la avenida. Y a partir de allí, el tránsito, los árboles caídos, los autos aplastados…
Tuvimos suerte, a la mañana siguiente a un par de cuadras de la avenida donde decidimos  pasar  la noche tomamos estas fotos, que son las únicas que atinamos a sacar, ya pasado el temporal. Nuestra primera vivencia  de un clima atípico en esta incipiente vida como viajeros fue afortunada. Esperamos que se mantenga así.




Tormenta, clasificada por algunos como tornado, acaecida el día 4 de abril en algunas zonas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y del Gran Buenos Aires.

Partida


31-03-12. Toda espera ¿llega a su fin?

De algún modo u otro, debe ser cierto.
La cuestión es que, tras innumerables disputas, ruegos, apuradas y contramarchas, el sábado 24 de marzo arranqué el, ya, motorhome de las manos de su alquimista (ver anterior post) y partí raudamente hacia casa.
Despedida de amigos, con cerveza y buen vino, al día siguiente madrugamos, llenamos el motorhome con todo lo que cabía, completamos el vaciado de casa, más despedidas y, rutas argentinas, hasta el fin….
Excelente viaje, incluso considerando las miradas de aquellos que nos cruzábamos en la ruta, ya que no teníamos cortinas y, previa etapa de sueño y etcéteras (comunes en los viajes largos) llegamos a la Reina del Plata bastante más enteros y algo más temprano de lo que creíamos iba a suceder.
El GPS nos dirigió a un sitio donde supuestamente íbamos a poder pernoctar. Arribamos pero  no nos gustó mucho (de día caos vehicular, de noche “demasiada” soledad tirando a desamparo) por lo que nos dirigimos donde la inestimable Dagmar nos había dicho que durmieron ellos.
Fascinante lugar al que arribamos, dormimos excelente en un entorno muy agradable (si soportamos un momento la escenografía del capitalismo pudiente actual).

                                                             Estadìa en Puerto Madero

Reencuentro con la familia, abrazos, comentarios de los planes y anhelos. Todos con la mejor onda y predisposición. Hasta hoy todo perfecto.
Sabemos que por cuestiones afectivas y administrativas estaremos una semanita más aquí, la necesitamos.
Falta vacunarnos, comprar unas cuantas cosas. Aunque estamos descubriéndonos derivando a un sosegado simplicismo (nos da fiaca seguir llenándonos de cosas, fiaca o lo que podría ser la búsqueda de un esencialismo existencial, poner un freno a la búsqueda de ornatos y “cositas” que nos acompañen). Faltan también otras cosas que, sí, creemos serán útiles, por ejemplo polarizar los cristales.
En algún momento iremos comentando “todo” lo que el señor carrocero olvidó y/u omitió hacer/poner en el vehículo. Pero, más preocupante que esos olvidos, la pérdida de gas de la cocina que hemos descubierto, y el gas pasa por un lugar bastante difícil de acceder. Tarea para el regreso: hablar con ese hombre…
                                                         

17 mar 2012

Vehículo alternativo

17-03-12. Considerando lo lento que vá el carrozado del vehículo, lo eterno de los trámites burocráticos, y nuestra incontinencia viajera, informamos que saldremos en el plazo establecido pero en un nuevo modelo 4 x 4, utilizado ad hoc en esta ocasión.
Agradecemos a Lola art & product design.

9 mar 2012

Viajar

09-03-12. Porque la cuestión es, al fin, ¿qué es viajar, no?

1. Porqué uno se toma el trabajo de pensar, planear, organizar, gastar dinero, coordinar movimientos propios y de extraños, de conocidos y de aquellos que nunca conoceremos pero que incidirán notablemente en que nuestro añorado viaje sea feliz (piensen, por ejemplo, en el piloto de nuestro avión, o en quien revolea las valijas al micro).
Me llamó cierta frase de Murakami cuando dice que él corre para buscar el vacío, y la relacioné inmediatamente con el viajar; y si bien podemos pensar todo lo contrario, que uno viaja para conocer, para disfrutar, para llenarse con imágenes, sabores, colores; también viaja para tratar de encontrar cierto vacío, cierto vacío que nos saque de lo cotidiano, de nuestros metódicos pensamientos (metódicos en su logro de “ocuparnos”, contextualizarnos, acompañarnos), y, a partir de ese vacío, tener otro espacio, otro aire-como se dice- y alejarnos de lo cotidiano.
Tal vez alejarnos para estar más cerca, más plenos con lo nuestro. Que así, puede llegar a revelarse no tan claro y límpido como quisiéramos creer, sino con capas, pliegues, lugares con distinta luminosidad.
Se me disculpará la torpe gramática pero sería como que en el viaje hay una circunvolución de “salida”, entrada a lo “extraño” y vuelta  a lo “nuestro”, para permitirnos encontrar lo extraño en nosotros (ya distintos por este recorrido).

Cuando Kusch dice: “Y el viaje, un auténtico viaje, consiste en ir al absurdo ubicado en algún lugar de la tierra, lejos de la cómoda y plácida ciudad natal, junto mismo al diablo”, sin entrar en detalles sobre el estatuto de “el diablo” en este contexto, creo que se refiere a esa pérdida de referencias, ese juego-a veces angustiante- de poder dejar de lado las identificaciones, las identidades, que nos va a permitir, si jugamos, si nos dejamos llevar, a ese distinto retorno a lo habitual y a lo nuevo, alejándonos de lo cómodo, de lo que no nos interroga.

Entonces, viajar es ese intento de poder crear distancia, no sólo geográfica, para “visitarse” mejor (aunque a veces el movimiento queda abortado y algunos se quedan sólo en el contar millas de vuelo o países visitados).
Visitarse y poder sacar alguna enseñanza de ello. Una forma, paradójicamente opuesta a la propugnada por Séneca, pero con el mismo fin.
Cuando le escribe  a Lucilio, el filósofo dice”…ya que no andas vagando y no te afanas en cambiar de lugar. Estas mutaciones son de alma enferma; yo creo que una de las primeras manifestaciones con que un alma bien ordenada revela serlo es su capacidad de poder fijarse en un lugar y de morar consigo misma”.
Este ida y vuelta del que hablo más arriba se dirige a ese fin, justamente, que mi alma pueda “morar consigo misma”, mi alma-que no es yo, o es no yo (como quieran).

Para que mi alma pueda morar consigo misma debo darle, es mi obligación, un lugar habitable, sin lo otro no hay habitable alguno.
Al mismo tiempo, paradójicamente otra vez, este habitable se constituye con un inhabitante radical.

2. Tal vez haya alguna relación con ese huésped hostil inhabitado que nos cerca y nos acorrala, y eso es la angustia. Huésped a pesar nuestro pero: sin el cual no.
Tal vez viajar sea también un intento de domeñar, de delimitar y, ¿por qué no?, a través del juego del viaje, de la excusa del paisaje, de la diferente cultura, de lo distinto, intentar captar los bordes de lo que, no hay otro modo, hemos sufrido pasivamente.
Hablo de que lo distinto nos constituye, esta marca, que sólo con fundamento imaginario algunos nombran como herida, puede intentar disfrutarse.
Viajar es un modo, no el único, por el que podemos intentar hacer un placer de ese territorio  siempre ajeno, aunque nunca habrá modo de transformarlo en habitado; sólo podrá ser rodeado, experimentado, rozado.

3. Finalmente, recuerdo la soberbia composición de Cortázar-Dunlop, “Los Autonautas de la Cosmopista”: cómo viajar muy cerca de uno (considerando al paisaje que vemos siempre siendo parte de ese uno), morosamente y ver lo que la mayoría pasa por alto, y por rápido.
Podríamos pensar, y realizar, un grado menor del viaje de Cortázar-Dunlop, por ejemplo viajar, en nuestro hogar, de la cocina al comedor, o del jardín al garaje (1).

4. Cualquier “destino” de viaje es el acertado, si queremos experienciar eso distinto.
Es cuestión de atreverse.

(1) Recuerdo la primer muestra fotográfica de Laura Pérez, “Al Rincón”, donde presentaba un número inusual de fotografías de un comedor, muchas en ángulos inhabituales; pensé en ese momento que su trabajo debía llamarse “10.000 fotos en un metro cuadrado”. Puede servir para ilustrar lo que intento decir aquí. También merece recordarse una de las paradojas de Zenón, aunque con distinta conclusión, no voy a negar el movimiento, sí ralentizarlo. Así la intimidad adquiere la posibilidad de volverse inquietante.


7 feb 2012

Nota Sobre la Paciencia

07-02-12. Paciencia: debería ser nuestro nombre.

Como contamos en la primera entrada, este loco plan comenzó muy bien, se iban concretando las fechas planeadas pero, a partir de un aciago momento, todo empezó a deslizarse lentamente, como cuando uno patina en el hielo y las cosas se acercan y se alejan en cámara lenta, y la velocidad de uno es distinta, mentalmente diferente a lo que ve. Esta diferencia, cuando no la buscamos, enerva y enloquece.

Entonces, ya contada en otra entrada a este blog: “La Espera”; ahora deberíamos hablar de “La espera 2” y como segundas partes nunca son buenas, ésta, por lo menos, es tan mala como la primera.
Ahora se trata de esperar al señor que, por medios alquímicos, transformará la caja de lata del furgón en una casa para habitar un año, por lo menos, mientras se mueve por allí (el furgón, espero que no el señor, al menos hasta que la termine).
Nos hacemos cargo de que habíamos pactado una fecha para llevarle el furgón y no cumplimos, no por nuestra voluntad, pero ahora todo se va dilatando por las vacaciones, los feriados, los pedidos, otros encargos, las complicaciones, los qué se yo, las cosas que no llegan, los atrasos de los atrasos que atrasa lo que venía atrasado y etc., etc.

Con dificultad logramos arrancarle una fecha en que debería estar terminada: entre el 20 de febrero y fin de ese mes (¿¡será eso posible!?), aún más, agrega: “así la prueban antes de irse”. Esperamos que el resultado de esa prueba sea mejor que la anterior (viaje a La Pampa). La idea era, recuerdo, irnos en los primeros  días de abril. Entonces, si todo sale bien (lo cual no estaría nada mal), no parece tan imposible.

Paciencia: parece que viene de patis-patiens que es sufrir, y ¿tendrá que ver con pathos, patología? Aunque no etimológicamente,  parecería que sí con la producción de patología por la (no) paciencia. Pero ¿cuánto, o cuándo, es paciencia buena y cuánto, cuándo, es mala? ¿Cuál es el límite, cuál el poroso borde entre ambas?
Paciencia… ¡¿paciencia?!