Bienvenida

¡Hola!

Este blog es un lugar, un lugar en movimiento para compartir.

Compartir los viajes, los paisajes, las vivencias, las alegrías, las reflexiones y, por qué no, las penas, que, esperamos, no sean muchas.

¿Por qué territorio? Porque es la tierra que nos aloja y es, también, el aire, el mundo material y simbólico, las ilusiones y herencias que también nos sostienen.

¿Por qué en movimiento? Porque, al movernos, lo cambiaremos y será cambiado. Por el paisaje, la gente, el camino, otros soles, nuevas lluvias; en este desafío de trasladarnos con nuestro territorio a largo plazo, en el tiempo y en el espacio.

¡Suban con nosotros y acompáñennos! ¡Pongámonos en movimiento!

Adriana y Nelson


27 jun 2012

Un horizonte bello.



11 a 13-06-12. En andanzas por la red habíamos visto los “títulos” de Belo Horizonte: “una de las mejores ciudades para vivir en Brasil”, “ciudad moderna y pujante…con historia y futuro…clima ideal, con sierras y río”.

La ciudad es bella, el tránsito, a pesar de sus más de dos millones de habitantes, ordenado y calmo. Ejemplo: tuvimos que detenernos cerca de cuarenta minutos en una importante avenida, donde había un cartel de Prohibido Estacionar y, a pesar de que varios autos se pusieron atrás de nuestro vehículo y luego debieron salir, no se oyó ni un bocinazo ni ninguna frase popular que hubiera sido de rigor en otras latitudes…Todo en una conjunción de avenidas anchas y callecitas angostas que suben y bajan de manera constante, para trajín de los autos, motos  y colectivos, que transitan en primera, segunda, tercera, nuevamente primera y vuelven a empezar, adaptándose al paisaje.

La ciudad se extiende a lo largo y ancho enmarcada por sierras, y atrás de la sierra más ciudad y así una y otra vez. Modernas edificaciones que incluyen obras de Niemeyer.
Fieles a nuestros principios, no pudimos dejar pasar una muestra de Caravaggio y otra de de Chirico, gratis, que nos impactaron, cada una con sus particularidades.


 




Estacionamos para pernoctar en una zona top de la ciudad, guiados por el verde que aparecía en el G.P.S. Sólo “perturbados” por la gran cantidad de gente que, desde las 7.00 AM salían a caminar y/o correr por la senda ya diseñada para tal fin, y los muy numerosos “autos escola” que practicaban en las inmediaciones.
Entre quienes realizaban deportes, muchos nos saludaban muy amablemente, así conocimos a Ulysses, quien nos habló muy bien del Mato Grosso y nos dio valiosos consejos para recorrer esa zona, y también a Adson, quien se presentó como “motorhomista” y nos invitó a su casa, donde nos recomendó un recorrido por ¡¡¡las costas brasileras!!! ¡¡¡ Si no sabíamos para dónde seguir, la cosa seguía empardada!!

La imagen verde que apareció en el GPS, pertenecía al Parque Das Mangabeiras, en el que pudimos recorrer varios de sus senderos. Sólo alcanzamos a ver un mono y una docena de coatíes ya demasiado acostumbrados al contacto humano.



Seguimos sin comer feijoada, pero almorzamos un excelente “feijoao tropeiro” en un lugar típico del  Mercado Central. Éste es inmenso, con muchos rubros, entre ellos los típicos quesos y cachaças mineiras (de este estado: Minas Gerais), adquirimos un ejemplar de cada uno. Nos disgustaron los largos pabellones que vendían aves y otros animales vivos, el estado de hacinamiento en que estaban y todo lo que se desprende de ello, marcando un fuerte contraste con la imagen de la ciudad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario