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¡Hola!

Este blog es un lugar, un lugar en movimiento para compartir.

Compartir los viajes, los paisajes, las vivencias, las alegrías, las reflexiones y, por qué no, las penas, que, esperamos, no sean muchas.

¿Por qué territorio? Porque es la tierra que nos aloja y es, también, el aire, el mundo material y simbólico, las ilusiones y herencias que también nos sostienen.

¿Por qué en movimiento? Porque, al movernos, lo cambiaremos y será cambiado. Por el paisaje, la gente, el camino, otros soles, nuevas lluvias; en este desafío de trasladarnos con nuestro territorio a largo plazo, en el tiempo y en el espacio.

¡Suban con nosotros y acompáñennos! ¡Pongámonos en movimiento!

Adriana y Nelson


13 may 2013

Manaos-Belén en barco



13 a 17-04-13.
Cuando pensamos que lo más difícil, conseguir los pasajes, había pasado…tuvimos que subir la Master al barco.

Momentos de muchísima tensión para los observadores, mientras el conductor seguía las indicaciones tranquilamente (al no ver lo que estaba pasando).

Parte de la Master en el aire.

 La tabla se curva con el peso, balanceándose peligrosamente.

Una parte ya se apoyó en el barco.

Ya  acomodada, observen la diferencia de altura entre los tablones y el barco.
Parte de los pasajeros esperaban para subir


















Chau Manaos




Ya acomodados, bajo cada hamaca, el equipaje


A pocos kilómetros, el Río Negro, se encuentra con el Solimoes (de aguas más claras), que viene del Perú y forman el Amazonas. Recorren un largo trecho juntos, se van mezclando paulatinamente.


El padre de todos los ríos nos regala la primer puesta de sol.


En Juruti, los vendedores alcanzan la mercadería a los pasajeros que permanecen en el barco; con palos en cuyo extremo ponen un improvisado embudo recogen el dinero del pago.


Más adelante, la selva se vuelve más espesa, aparecen niños en pequeños botes y, desde el barco, le arrojan bolsas ya preparadas, con diversos elementos en su interior.



















No hay mucho para hacer en tantas horas de navegación.




Paramos varias horas en Santarem. Aprovechamos para conocer la ciudad, visitamos un particular museo, que merece una entrada aparte.















A medida que pasan los días, el equipaje se desordena…



Al quinto día, bajo un cielo nuboso, aparece Belém do Pará.


Sacar el vehículo fue mucho más sencillo


Nos despedimos de Marcela y Luis Carlos, chilenos con quienes compartimos muchas charlas durante el viaje.


2 comentarios:

  1. Esa era la camio de los chilenos? La que está detrás de uds?
    Le metieron un caribe TREMENDO al ploteo, eh!!

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