Bienvenida

¡Hola!

Este blog es un lugar, un lugar en movimiento para compartir.

Compartir los viajes, los paisajes, las vivencias, las alegrías, las reflexiones y, por qué no, las penas, que, esperamos, no sean muchas.

¿Por qué territorio? Porque es la tierra que nos aloja y es, también, el aire, el mundo material y simbólico, las ilusiones y herencias que también nos sostienen.

¿Por qué en movimiento? Porque, al movernos, lo cambiaremos y será cambiado. Por el paisaje, la gente, el camino, otros soles, nuevas lluvias; en este desafío de trasladarnos con nuestro territorio a largo plazo, en el tiempo y en el espacio.

¡Suban con nosotros y acompáñennos! ¡Pongámonos en movimiento!

Adriana y Nelson


9 abr 2013

Los Teques y Caracas

09-03-13. Buscando el dato de dónde detenernos para dejar la casita e ir en bus a Caracas, nos recomiendan Los Teques. Muy cerca de la capital, podemos ir al centro en unos noventa minutos. Además un taxista nos da el nombre de su hermano, Director de Deportes, que está mucho en contacto con argentinos por cuestiones laborales, él podrá ayudarnos a ubicar el vehículo.
Manejamos hacia allí un sábado, el camino empieza a subir, aparece vegetación seca y amplios barrancos, a veces, a ambos lados del camino.
Los conductores son un poco más precavidos que los que hemos cruzado hasta ahora, igual manejan muy rápido y apenas pasan nuestro auto, rápidamente entran al carril correspondiente, a centímetros de la Master. La mayoría de las veces sin que sea necesaria una maniobra tan arriesgada.
Llegamos a Los Teques, preguntamos por el Director de Deportes, pero no se encuentra, hay que esperar hasta el lunes. Una persona nos da el teléfono particular y, con poco rubor lo llamamos. No atiende. Sabemos que la mayoría de los funcionarios están comprometidos con los actos y acciones en relación a los homenajes a Chávez, que incluyen el último adiós que miles de venezolanos, y extranjeros, están dando al líder fallecido en la Academia Militar.
Pasa el tiempo y vamos a preguntar a la policía por lugar para pernoctar. Explicamos nuestra situación y nos dicen que no pueden responsabilizarse por nuestra seguridad,  respondemos que por supuesto es nuestra propia responsabilidad pero ellos pueden aportar a la misma. Nos mandan a una estación de servicio. Allí el empleado ni quiere escucharnos, apenas lo saludamos y nos dice “no me interesa” y se va. ¿Nos habrá visto cara de Testigos de Jehová? Le preguntamos a otro empleado y dice que los dueños no quieren que estacionan coches allí, ni de los que van a comprar, nos sorprende con su comentario, y nos envía hablar con el que “vende perros calientes (panchos)”. Allá vamos y éste nos explica.
Por nuestra protección recomienda vigorosamente ir a un hotel y dejar el vehículo en un estacionamiento. Todos los de la zona cierran a las 6.00Pm y abren a la 5.00Am. ni por asomo durmamos en el vehículo.
Agradecemos la explicación pero, de todas maneras, preguntamos en dos parqueaderos. En ninguno nos dejan dormir allí y cierran a la noche.
Antes de que se haga más tarde decidimos seguir pero,¿ a dónde?
Resolvemos pasar por el costado a Caracas e ir al norte, a la costa. Un poco más lejos está Los Caracas, el único camping de cuya existencia estamos seguros en toda Venezuela; si no encontramos lugar, pararemos un par de días allí hasta tener más datos de dónde estacionar para ir a la capital.
Rodeamos esa gran ciudad, nos sorprende que debemos atravesar varios túneles, algunos con baches, sin iluminación, los autos entran y aunque está oscuro tampoco prenden sus luces, por suerte la mayoría son tramos cortos. Los dos túneles más largos están bien iluminados.


















Así llegamos a Macuto, está en la costa del Caribe, donde pernoctamos.
Nunca imaginamos que Caracas estaría tan cerca del mar, sólo la separa una sierra. Y los fines de semana hay filas interminables (colas, las llaman) para dirigirse de ida y vuelta a las playas.
Éstas son agradables aunque agrestes, con muchísima basura dispersa durante kilómetros y kilómetros. Una vez más, nos apenamos por los venezolanos y el planeta.
11-03-13. Como cada vez que mencionamos que vamos a Caracas nos dan muchísimas recomendaciones y prevenciones, salimos preocupados y dispuestos a efectuar un ataque sorpresivo a “la maldad”, para ello llevamos disfraz de “no-turista”.
En siete horas en Caracas completamos los trámites y tomamos el Metro y el bus de la gobernación Vargas para el regreso.
La embajada argentina nos recibe bien y son muy eficientes en el trámite que necesitamos pero cuando requerimos información sobre Guyana (un capricho de uno de nosotros), secamente nos mandan a telefonear a esa embajada.
Otra sorpresa, excepto en el Consulado en Rio de Janeiro siempre nos encontramos con gente local trabajando, pensábamos que íbamos a encontrar sólo argentinos.
Caracas está llamativamente aseada, la gente se comporta como en todas las grandes ciudades. Más que nada nos asombra la vestimenta, muy diferente a la que habíamos observado que lleva durante sus horas de esparcimiento, o en sitios turísticos.
Luego nos enteramos que en el Estado Miranda, Los Teques es su capital, está el mayor índice de delitos del país.
Como el gobernador de Miranda es Capriles, rival de Chávez en la última presidencial y rival de Maduro en la próxima, el presidente a cargo, se lo reprocha cada vez que puede, a lo que Capriles responde que él es el gobernador pero la mayoría de los alcaldes son del signo político del gobierno nacional. ¡El mismo debate de ideas que entre la mayoría de los políticos argentinos!

No hay comentarios:

Publicar un comentario